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Antes de elegir el próximo alcalde conozca en detalle quién puso la plata en las cuatro campañas más opcionadas para ganar el segundo puesto de elección popular más importante del país.

 

Un elemento fundamental a la hora de decidir por quién votar mañana debe ser la capacidad del futuro gobernante para tomar decisiones sin dejarse influir por intereses particulares en temas vitales para la ciudad en los cuales debe primar el bienestar general.

Los candidatos para la Alcaldía de Bogotá han usado diversas estrategias para financiar sus actividades. Créditos con bancos, aportes propios o de sus familiares, así como donaciones de personas, empresas y grupos económicos del país.

Al revisar el aplicativo Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral (CNE), creado en 2011 con el apoyo de Transparencia por Colombia, se observa que tres de los aspirantes no han cumplido con este deber: Alexándre Vernot (Movimiento Pueblo, Tierra y Futuro), Daniel Raisbeck (Movimiento Libertarios) y Ricardo Arias (Movimiento Libres).

De los otros cuatro, que son los punteros en las encuestas, a corte del 15 de octubre, los que más dinero en ingresos tienen reportados son Enrique Peñalosa, con $1.692 millones, y Rafael Pardo, con $1.190 millones. Los siguen Clara López, con $1.460 millones, y Francisco Santos, con ingresos a su campaña por $462 millones.

Este medio entrevistó a los gerentes de cada campaña (excepto al de Rafael Pardo, que no respondió a la solicitud de entrevista), quienes afirmaron que al final sus gastos van a estar cercanos a los $3.000 millones. El tope de gastos a la Alcaldía de Bogotá para las elecciones de 2015 es de $3.449 millones. Estos son los principales aportantes a las campañas que han reportado sus ingresos hasta la fecha.

Rafael Pardo

Créditos o aportes del patrimonio de los candidatos o de sus cónyuges: $5’000.000

 

Créditos de entidades financieras: $800’000.000

 

Contribuciones, donaciones y créditos de particulares: $660’500.000

 

Ingresos totales (16 de octubre): $1.465’500.000

 

Su campaña reportó un crédito con entidades financieras con Bancolombia por $800 millones. El resto proviene de aportes de particulares y empresas comerciales, financieras, de la construcción y de comunicaciones, entre otras. Su mayor aportante es la empresa Adminegocios y Compañía, con una donación de $200 millones, según el más reciente reporte en Cuentas Claras.

El principal accionista de Adminegocios y Compañía es Luis Carlos Sarmiento Angulo, quien preside el holding Grupo Aval Acciones y Valores, S.A., también la administradora de pensiones Porvenir y Corficolombiana, así como otras compañías financieras y comisionistas de bolsa.

En 2012 compró el 55% de la Casa Editorial El Tiempo.

 Sarmiento Angulo, quien según la revista Forbes tiene una fortuna de US$16.000 millones, aportó en 2014 a la campaña presidencial de Óscar Iván Zuluaga un total de $400 millones. Su hijo, Luis Carlos Sarmiento Gutiérrez, también le donó $5 millones a la actual campaña del candidato liberal a la Alcaldía.

El gerente general de la campaña de Pardo, Andrés Felipe Villamizar Ortiz, también ayudó con $13,5 millones a través de un crédito al candidato liberal. Villamizar es politólogo y se lanzó en los años 2014 y 2010 a la Cámara de Representantes por el mismo partido, como fórmula de Horacio Serpa (Senado 2014) y Piedad Córdoba (Senado 2010). En ambas oportunidades se quemó.

Otro donante de Pardo es Luis Fernando Toro Pinzón (aportó $10 millones), miembro de la junta directiva de Seguros Comerciales Bolívar. Esta última empresa aparece también como donante a la campaña de Francisco Santos con $38 millones, según el reporte de Cuentas Claras.

Por su parte, la constructora Amarilo SAS le dio $40 millones a esta campaña y $1 millón a la de Enrique Peñalosa.

Francisco Santos

Contribuciones, donaciones y créditos, de particulares: $462’580.227

 

Ingresos totales (16 de octubre): $462’580.227

Su campaña es la que menos ingresos y gastos antes de las elecciones ha reportado. Hasta el 13 de octubre sólo registraba 14 aportantes en Cuentas Claras, cinco particulares y nueve empresas o personas jurídicas.

La Fundación Confianza Colombia es su principal donante, con poco más de $197 millones.

 Esta fundación fue creada por Santos y a través de ella publicó el libro Rebelde con causa, en septiembre de 2013, en el cual hace críticas al gobierno de Juan Manuel Santos. En el prólogo, escrito por el expresidente y actual senador Álvaro Uribe, el aspirante a la Alcaldía es descrito como “hombre químicamente bueno”. Como director ejecutivo suplente de la Fundación Confianza Colombia aparece Juan Carlos Echeverri, actual gerente general de la campaña de Santos.

Inversiones Jaipur, otra empresa, aportó $20 millones. Es propiedad de la familia Echavarría, del Grupo Empresarial Corona, la cual aportó hace cuatro años $100 millones a la campaña de Peñalosa a la Alcaldía de Bogotá; $25 millones por medio de la Fundación Liderazgo y Democracia.

En los reportes de Santos también aparecen donaciones de Seguros Comerciales Bolívar ($38 millones), Mercantil Colpatria ($25 millones), Davivienda S.A. ($14 millones) y Colombiana de Comercio ($25 millones), entre otros grupos económicos.

Por su parte, Luis Ernesto Mejía Castro donó $10 millones. Este vallecaucano fue ministro de Minas y Energía en el primer gobierno de Álvaro Uribe (2002-2006) y fue la fórmula vicepresidencial de Noemí Sanín (Partido Conservador) en la campaña presidencial de 2010. Ha sido integrante de las juntas directivas de Ecopetrol, Isagén, Ecogás, Mac, Coéxito y Promigás.

Enrique Peñalosa

Contribuciones, donaciones y créditos de particulares: $1.092’485.000

 

Créditos de bancos:  $600’000.000

 

Ingresos totales: $1.692’485.000

Entre los principales aportantes están empresas del sector de la construcción y urbanizadoras. Compañías como Corbeta, Panamericana y el Grupo Éxito. Los accionistas de su mayor aportante, Donde Adquirir Vivienda ($200 millones), son reconocidas empresas de la construcción como Amarilo SAS, Cusezar SAS, IC Constructora SAS, Marval S.A., Proterrenos S.A. y Promotora Convivienda.

Su representante legal es Roberto José Camacho, directivo de las constructoras Bellomonte y Oviedo.

Colombiana de Comercio S.A. (Corbeta) le donó $25 millones. Esta empresa es dueña de marcas como Alkosto, AKT Motos, Kalley (electrodomésticos), Fotón (sector automotor), Magenta (cuidado personal) Mi Día (consumo masivo), entre otras. Sus accionistas son de la familia Mejía Correa. Manuel Santiago Mejía Correa ha sido presidente del Grupo Alkosto y miembro de junta de EPM 2012-2015. Corbeta le aportó también $25 millones a la actual campaña de Francisco Santos (Centro Democrático). Además, en 2002 financió la campaña de Álvaro Uribe Vélez.

Ladrillera Santafé donó $50 millones. Andrés Uribe Crane es el principal propietario de esta empresa, a nombre propio y a través de otras como Compañía Magan SAS, Asesorías e Inversiones SAS, Inversiones y Acciones Bolivarianas. Este empresario de la construcción aportó en 2002 y 2006 a las campañas de Álvaro Uribe Vélez. Además aportó $25 millones a la primera campaña de Juan Manuel Santos. Otro de los accionistas, Carlos Andrés Uribe Arango, aportó $25 millones a Santos para esas elecciones, así como a la campaña de Uribe en 2006. Según información de medios de comunicación, a mitad de este año un grupo de habitantes del municipio de Cogua (Cundinamarca) alertó sobre el otorgamiento a Ladrillera Santafé de tres de los títulos mineros más grandes de la zona (1.159 hectáreas) para la extracción de materiales para la construcción.

Laminados y Blindados S.A., cuya donación es apenas por $3 millones. El constructor Nicolás Manrique Camejo es uno de los principales accionistas de esta empresa. Es primo de la esposa de Enrique Peñalosa, Liliana Sánchez. En 1997 también le aportó a su campaña.

Otro de los accionistas de Laminados y Blindados, José Elías Borrero Solano, también aparece como uno de los principales dueños de la empresa Inversiones Jaipur SAS, que aportó $20 millones a la campaña de Francisco Santos este mismo año.

Clara López Obregón

Créditos o aportes del patrimonio propio o de sus cónyuges: $50’000.000 

 

Contribuciones, donaciones y créditos de particulares: $1.010’500.000

 

Ingresos totales (13 de octubre): $1.060’500.000

 

La mayor parte de los ingresos de la campaña de Clara López proviene de sus propios recursos o de créditos con empresas de su misma familia. También aparecen compañías dedicadas a la construcción, empresas del sector de la salud e incluso aparecen $250 millones como aporte personal de su prima Beatriz Dávila de Santo Domingo, esposa del difunto magnate y empresario colombiano Julio Mario Santo Domingo. Según la información de Cuentas Claras, esta candidata inscrita por el Polo Democrático, MAIS y Unión Patriótica ha aportado a su misma campaña $50 millones. De acuerdo con el gerente de su campaña, Jorge Bernal, la candidata aportaría de su bolsillo hasta $450 millones más.

La empresa Riotinto SAS facilitó un crédito por $600 millones. Los tres accionistas de esta empresa son Clara López Obregón, Mauricio López Obregón y Eduardo López Obregón, con una representación de 33,3% cada uno.

Según información del Registro Único Empresarial y Social (RUES), Riotinto SAS se encarga de “actividades inmobiliarias realizadas con bienes propios o arrendados”. Para el año 2015 registra un activo de $1.143’426.000. Esta información está consignada en la Cámara de Comercio de Bogotá.

Comunicaciones Dime S.A. realizó una donación por $10 millones. El principal accionista de esta empresa, Daniel Emilio Mendoza Leal, es abogado y criminólogo de la Universidad Externado de Colombia. También es escritor. Según su página web, “este joven litigante ha representado ante la Corte Suprema de Justicia procesos de yidispolítica, parapolítica y farcpolítica, y ha hecho parte de litigios emblemáticos como el carrusel de contratación y Agro Ingreso Seguro”.

2 Gastos de cada campaña en publicidad.

Entrevistas gerentes de campaña

Jorge Bernal, gerente campaña Clara López.

 

Médico de profesión es considerado de la entraña de la candidata López toda vez que en 2011, cuando ella fue designada alcaldesa encargada, lo nombró Secretario de Salud de Bogotá.

Explica que la principal forma en conseguir financiación de grandes empresas es la relación que la candidata entabla con cada una. “Ella fue el año pasado candidata presidencial, las empresas que le reconocen su papel en la democracia del país y sus políticas sociales, son las que aportan”, dice.

Sobre los topes de gastos afirma que el que más los afecta es el de las cuñas en televisión porque es el mayor gasto de la campaña. Considera que el tope general de gastos era holgado, lo califica como “suficiente” pero dice que “cuando aprueban las cuñas en TV, un medio que hay que usar porque otros candidatos lo hacen, nos tocó asignar un presupuesto”. El gerente calcula que al final de la contienda electoral sus gastos estarán alrededor de los $2.800 a $3.000 millones.

Sobre cómo manejan y filtran las donaciones a la campaña dice que como son pocos aportantes, un número reducido de empresas muy reconocidas, “es fácil tener el control”. También considera importante que los donantes “sean personas de confianza de la campaña”. Explica que se apoya en el sistema financiero pues “es el banco quien verifica el origen del dinero”.

Afirma que la campaña no ha pedido préstamos con el sector financiero y que prefirieron recurrir a créditos con empresas de la familia, como Riotinto SAS, con la que tiene dos. Reconoce que los grandes grupos económicos tienen por política acompañar las campañas electorales, directamente, o través de fundaciones, como una forma de apoyar a la democracia. Menciona a Aviatur, Davivienda y el grupo Santo Domingo, aunque dice que “a veces esos recursos son muy exiguos”.

La sede oficial de campaña está ubicada en el Park Way y es alquilada. En publicidad dice tener un entre 15 y 20 vallas, además de los comerciales de televisión y las cuñas radiales, donde gastan buena parte del presupuesto debido a que “nos interesa la audiencia”.

Confirma que la campaña ha sido fundamentalmente en la calle. “Nosotros tenemos un bloqueo en los medios grandes y una mala propaganda”, comenta Bernal.

Juan Carlos Osorio, gerente campaña Francisco Santos

 

Trabajó con el gobierno del expresidente Álvaro Uribe, razón que explica su llegada como representante legal de la campaña. Dice que se apega a la legislación para ejercer el control de los recursos que llegan y salen de la campaña. Dice que esta es una “empresa de cuatro meses que funciona muy rápido”.

Sobre la consecución de dinero para que la campaña pueda funcionar dice que la mayoría son “recursos propios, pocos del candidato. Tramitaron un anticipo a través de un crédito con uno de estos tres bancos: Occidente, Bancolombia y Davivienda. Al momento de la entrevista tenían tres créditos pre-aprobados,  eligen el que más beneficio les otorgue por bajos intereses”, explica Osorio.

El gerente indica que “esperamos por ahí $500 millones sea la reposición de votos” y señala que “el resto de los gastos se solventa con donantes de la campaña”.

Sobre los filtros para el ingreso de los recursos dice que tienen un oficial de cumplimiento y que además, “se coordina con el partido, se revisan las listas de donantes aquí y en el partido. Los cheques yo los viso, la mayoría son de un grupo amigo, reconocido. No ha habido de empresario o persona natural”.

Explica que “un mismo grupo económico aporta a varios candidatos porque busca mantener una operación comercial en una ciudad. Y un sector importante es el gobierno que es un excelente cliente. Los grupos empresariales están viendo la opinión de su gente y escuchan las propuestas de los candidatos”.

Dice que la campaña de Pacho Alcalde ha gastado parte de los recursos en 70 cuñas diarias de radio y 15 vallas, 12 del candidato, 3 que hacían alusión al presidente de Venezuela, lo que está autorizado por el Consejo Nacional Electoral. Y calcula que al finalizar la contienda “vamos a gastar $2.800 millones, para tener un colchón por cualquier eventualidad”.

El representante legal de Pacho Alcalde entregó datos interesantes sobre los costos de la publicidad. Dijo que entre $5 y $17 millones por mes puede costar una valla en Bogotá; que una semana de pauta en radio puede valer entre $70 y $80 millones. Finalmente explicó que el equipo de comunicaciones es un grupo grande, “trabajan cerca de 30 personas en esa área de la campaña”.

También comenta que han concentrado sus esfuerzos en las zonas populares: Suba, Usme, Ciudad Bolívar y Mártires. “Ahí es nuestra lucha, el voto popular. En la calle Pacho y el senador Uribe tocando la gente e ir a donde ellos”, concluye.

Osorio dice que la sede está en arriendo y es la única que tienen. Acepta que en lo que más dinero gasta es en pauta publicitaria y manifiesta que “mantenerla a full toda la semana en radio es un gasto grande, las vallas también”. En contraste, considera que en los eventos sociales no se gasta tanto, “solo alquiler de sonido y sillas o agua”.

Dice que se puede hacer la campaña sin violar el tope de gastos si se administra bien, “con una competencia leal como debe ser”.

Astrid Álvarez, gerente campaña Recuperemos Bogotá

 

Trabajó con Enrique Peñalosa, a quien conoce hace 20 años, en la Alcaldía distrital entre 1998 y el 2000. Fue gerente del Acueducto en la segunda administración de Antanas Mockus. Fue también gerente de la candidatura de Peñalosa en la consulta del Partido Verde y de la campaña del mismo partido cuando se lanzó Mockus a la presidencia en 2010.

Explica que la candidatura fue inscrita por un movimiento significativo de ciudadanos ante la Registraduría por medios de firmas el 23 de julio y que las claves para el acceso al aplicativo a Cuentas Claras se las entregaron la segunda semana de agosto, cuando fue habilitado el sistema. En ese momento empezaron a registrar los ingresos y gastos de la campaña.

Sobre los ingresos de la campaña, afirmó que son principalmente donantes que “primero, no son contratistas del distrito y, segundo, son amigos de esta cruzada que comparten nuestra filosofía”. Es gente conocida que ha donado a campañas pasadas del candidato. También tienen un crédito bancario por $600 millones con Davivienda que se respaldará con la reposición por votos.

“Tenemos cinco sedes de campaña: la sede principal (en el barrio el Lago), una en Suba, dos en Kennedy y una en Chapinero”, señala Álvarez. Esto se refleja en sus gastos de oficina y adquisiciones reportados: $45.364.002. Agrega que tienen en promedio 60 personas pagas trabajando para la campaña y contratos con una empresa que realizó algunas encuestas de consumo interno.