#AsociadosCdR participan como jurados en Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2019
Lunes, 11 Marzo 2019

#AsociadosCdR participan como jurados en Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar 2019

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En esta versión del Premio dos de nuestros #AsociadosCdR participarán desde la escogencia de los trabajos ganadores: un reto que exige una hoja de vida intachable, experiencia y decisión.

Maryluz Vallejo y Juan Camilo Maldonado son la cuota CdR, de este año, en el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar. Anualmente, el Grupo Bolívar selecciona a expertos de diferentes áreas que conforman un jurado interdisciplinar, que desde sus conocimientos aporta a la selección de los mejores trabajos periodísticos del país.

Así, la #AsociadaCdR Maryluz Vallejo participa por quinta vez como jurado, en esta ocasión, de nuevo desde el comité evaluador del Premio al Libro Periodístico; mientras que el asociado Juan Camilo Maldonado se estrena en esta actividad, donde participará desde el jurado general.

Foto: Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

CdR habló con los asociados sobre los retos que tendrán los periodistas que se postulen al premio y lo que se debe mejorar en el campo del periodismo en Colombia:

Maryluz Vallejo

Foto: Juan Esteban Duque. Cortesía Premio Simón Bolívar

La #AsociadaCdR es periodista con doctorado en Ciencias de la Información de la Universidad de Navarra, España e investigadora de la prensa colombiana. Fue reportera y editora cultural del periódico El Mundo de Medellín y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Antioquia.

Desde 2001 es profesora titular de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Universidad Javeriana, fundadora y directora de la revista Directo Bogotá (2002 - 2018) y coordinadora del Campo de Periodismo. En 2017 recibió el premio bienal Vida y Obra como investigadora en Ciencias Sociales, Humanas y Artes de la Universidad Javeriana.

Ha publicado los libros La crónica en Colombia medio siglo de oro (1997); A plomo herido. Una crónica del periodismo en Colombia 1898-1980 (2006); Crónicas bogotanas de Felipe González Toledo (2008); Antología de notas ligeras colombianas (en coautoría con Daniel Samper Pizano, 2011); Antología de crónicas Memorias del agua en Bogotá (2011); Tinta indeleble: Guillermo Cano, vida y obra (en coautoría, 2012) y El país en una gota de agua (e-book, 2017), entre otros. Ha publicado reseñas literarias en periódicos, revistas culturales y en el Boletín Cultural y Bibliográfico del Banco de la República.  

 

¿Qué es el Premio al Libro Periodístico?

Este premio se creó para fomentar el periodismo independiente, en la celebración de los 40 años del Simón Bolívar, en 2015. Es un reconocimiento a esos periodistas que se arriesgan, por su cuenta, a hacer trabajos de largo aliento y logran publicar con una editorial, conocida o desconocida.

Los periodistas que se postulan en esta categoría son freelance o están vinculados a medios, y en el caso de estos últimos, suele suceder que todo ese material que no alcanzan a publicar lo convierten en una gran historia que funciona como libro periodístico.

En esta categoría se premia la calidad del libro en cualquier género (crónica, reportaje, perfil, entrevista o ensayo), sin importar la editorial o el tema. Interesa que responda a los parámetros de un libro periodístico, que no tiene que ser de denuncia, sino investigado en profundidad y que revele algo nuevo sobre un tema de interés público. No obstante, en las dos anteriores versiones ganaron libros relacionados con casos de corrupción.

En estos libros, donde hay trabajo de meses, y a veces de años, se aprecian todas las técnicas de investigación con las que los periodistas hacen recolección de datos, pero también las técnicas narrativas que garantizan una historia compacta.

 

¿Cuál es la diferencia, en retos, el ser jurado en la categoría premio al libro periodístico y ser jurado en general, como lo fuiste el año pasado?

Ser jurado del Premio es más dispendioso y complejo porque hay que leer todos los trabajos que se postulan a las once categorías, en todos los géneros, además de los dos grandes reconocimientos de Vida y Obra y Periodista del Año.

Ahí el proceso de calificación se realiza in situ, en intensas jornadas o “encerronas” donde todos los evaluadores se reúnen a ver los trabajos de televisión y radio, para luego deliberar en conjunto. De igual forma proceden con las demás categorías. Valga aclarar que en este premio no existe el prejurado, de manera que los siete miembros del jurado revisan todo el material.

El comité evaluador del libro funciona distinto porque se requieren menos reuniones para llegar al veredicto, aunque los tres miembros leen la totalidad de los libros. La convocatoria es bienal, ya que la organización del Premio deja un lapso para que lleguen suficientes trabajos, considerando que la industria editorial colombiana no es tan potente, aunque la participación ha ido en aumento desde que se creó este estímulo.

¿Qué quedó pendiente en el 2018?, y ¿qué crees que se debe mejorar desde las bases del premio?

En estos últimos cuatro años que he estado cerca al Premio he visto cómo se han ido refinando las bases, tan claras y precisas que el jurado no tiene pierde.

La evolución se ve reflejada en que han surgido nuevas categorías, como la de crítica y multimedia, y esto se dio en respuesta al dinamismo de los medios, que se van transformando y pidiendo espacios para el reconocimiento de los nuevos formatos.

La composición del jurado también ha ido cambiando, y en la medida en que los miembros provienen de distintas disciplinas, se enriquece el debate y se consideran otros puntos de vista en la deliberación.

 

¿Cuál es la constante en los trabajos postulados durante tus participaciones en el Premio?

El descuido en la escritura de los trabajos postulados es un problema repetitivo; y por mínimos que sean esos errores alcanzan a arruinar una buena pieza. Concluimos que en muchas ocasiones ha hecho falta un editor que ayude a tomar las decisiones correctas.

El jurado del premio cuenta con todas las calidades y experiencias en distintos ámbitos porque hay una combinación de expertos en los distintos lenguajes periodísticos, pero también escritores, filósofos, historiadores y abogados que ofrecen miradas especializadas a los temas.

¿Qué esperas este año, desde los trabajos que se postulan?

Cada año llegan más trabajos y eso ha sido progresivo. El año pasado recibimos más de 1.200 trabajos, y hemos evidenciado cómo aumenta la participación de las regiones y en especial de la prensa universitaria y de los medios independientes, en especial los nativos digitales. Eso lo valoramos mucho los jurados, ya que es la oportunidad de conocer lo que se está produciendo en todo el país y que esos periodistas tengan la posibilidad de un reconocimiento y de un estímulo económico.

¿Qué has aprendido en el Premio?

Un aprendizaje ha sido que esa labor de escrutinio que desempeña un jurado también supone la verificación de la autenticidad de los trabajos. Lo que buscamos es que no haya ninguna sombra de duda sobre los trabajos seleccionados porque eso garantiza la credibilidad del premio.

 

Juan Camilo Maldonado

Foto: Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar.

El #AsociadoCdR es periodista y politólogo de la Universidad Javeriana, con máster en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Salamanca. Tiene una amplia experiencia dirigiendo proyectos de periodismo con enfoque sociopolítico.

Fue editor de la sección Bogotá de El Espectador, y cofundador y director editorial de VICE Colombia y ¡PACIFISTA!. Profesor universitario de teorías del periodismo y reportaje por más de una década, y fue becario de la Fundación Carolina (España) y del Instituto para los Estudios Avanzados en Periodismo (Suecia); ganador del premio Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa en la categoría Relaciones Interamericanas, y finalista del Premio Gabriel García Márquez de Periodismo en 2018.

Es también miembro de Connectas, Liga contra el Silencio y es cofundador y director de Mutante, un medio periodístico de nueva generación dedicado a la promoción de conversaciones sociales informadas.

 

¿Cuáles son los retos que, a tu parecer, tendrá el jurado este año?

Este año el jurado tiene un perfil muy diverso y de altísimas credenciales académicas. La mayoría tiene doctorado, y proviene de diferentes ramas del conocimiento, incluyendo la historia, la educación, la comunicación y la lengua. Creo que el mayor reto que tenemos es afinar la mirada y el criterio para que no se nos pase un solo trabajo que merezca ser premiado, y tener una disposición generosa a tener discusiones fértiles que le saquen jugo a la multiplicidad de miradas que tendremos alrededor de la mesa.

No menos importante es el reto a nuestra capacidad física y mental: seguramente revisaremos más de 1.000 trabajos periodísticos. Tendremos que reservarle a cada trabajo lo mejor de nosotros, no nuestros tiempos marginales.

¿Por qué es importante que exista un estímulo para el periodismo en el país?

Cuando nos hacemos esa pregunta con los estudiantes en la Universidad Javeriana, siempre pienso en las sociedades cuya libertad de prensa ha sido asfixiada.

Hay un documental dolorosísimo que se llama Burma VJ, que narra un momento muy difícil en la historia de Birmania, en el año 2007, en el que la dictadura militar controlaba todas las comunicaciones en un contexto altamente represivo y desigual.

Miles de monjes bajaron de los monasterios budistas y comenzaron a liderar multitudinarias protestas pacíficas: muchos de ellos fueron asesinados. La única forma en la que el mundo se enteró de lo que ocurría fue gracias a una guerrilla de videorreporteros que grababan clandestinamente los abusos, sacaban las cintas por la frontera con Tailandia y enviaban el material a Europa, desde donde era retransmitido al país y al mundo.

Estos guerrilleros periodísticos, uno de los cuáles fue desaparecido, siempre me recuerdan el compromiso que requiere esta vocación. Y lo mucho que debemos luchar porque en nuestros países contemos con las condiciones para servirle a los ciudadanos enfrentando permanentemente la mentira, denunciando el abuso de poder y facilitando la comprensión de nuestra realidad.

 

¿Qué es lo que esperas encontrar en los trabajos postulados?

Excelencia, creatividad, pluralidad, rigor, empatía, divergencia, valentía y, cuando sea el caso, nuevas formas de trabajar colaborativamente con la audiencia o con los colegas.

¿Cuáles son tus consejos para los periodistas que están pensando poner a consideración sus trabajos?

En los últimos años me ha venido preocupando mucho la pregunta de cuál es el impacto de nuestro oficio. ¿Cómo lo medimos? Algunos hablan de shares, clics, views; otros, más asertivos, se enfocan en la renuncia de un funcionario o en la puesta en marcha o freno, de una medida o una reforma a partir de una nota periodística.

Me pregunto si hay otras formas de medir ese impacto. El formulario de inscripción tiene un espacio opcional para enunciar esta variable, así que los invito a tomársela en serio, porque creo que es allí donde reside la supervivencia de nuestro oficio.

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Modificado por última vez en Lunes, 18 Marzo 2019 15:46