Detalles de la investigación: Cali renació de las cenizas
Viernes, 27 Julio 2018

Detalles de la investigación: Cali renació de las cenizas

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La tragedia más grave de América Latina por causas no naturales, sucedió en Colombia en 1.956, fue una explosión que dejó en cenizas a la capital del Valle del Cauca. La  investigación “Cali renació de las cenizas” es retratada por estudiantes de la Universidad del Valle y publicada por la revista Ciudad Vaga.

La explosión del 7 de agosto de 1956 en Cali, marcó un punto de giro en la historia de Colombia. Seis décadas después, se presenta este especial que recolecta las voces de los sobrevivientes, quienes no volvieron a tener las mismas condiciones de vida luego de dicho evento.

Una crónica periodística, compilada en un micrositio, que como proyecto de grado universitario fue dirigido por el asociado CdR Kevin García y logró que Abrahán Gutiérrez, Lorena Ceballos,  Álvaro Coral y Nicole Bravo estudiantes de la Universidad del Valle tuvieran una acercamiento al trabajo de periodismo de investigación, recopilaran testimonios, imágenes inéditas de la explosión, vídeos y mapas geográficos de la zona afectada, todo esto para dar tributo a esta memorable fecha que cambió la historia de Cali.



Diferentes voces que vivieron segundo a segundo la explosión, vieron como innumerables cantidades de cuerpos quedaron sin vida, cubiertos de polvo y con mutilaciones en sus extremidades;  un acontecimiento que surgió por violaciones al protocolo de seguridad. Afirma esta investigación que “en la madrugada del 7 de agosto, explotó una carga de toneladas de dinamita en gel, liberando una energía capaz de producir un temblor de 4.3 grados en la escala de Richter.” Provocando que en el epicentro miles de personas vivieran una de las más crudas situaciones en el territorio colombiano.

“La explosión de Cali me trae a la memoria una sola cosa: el olor a muerto a carne quemada y la gente gritando”
- Testimonio recopilado en la investigación.

Ante la causa de los hechos, existen varias versiones, lo cierto es que al Estado se le condenó a indemnizar al rededor de 2 millones de pesos de la época —7 mil millones actuales— por daños y perjuicios a Laboratorios JGB Ltda, por enviar los explosivos en una región poblada — Extraído de la investigación.

Una tragedia, en la que estos estudiantes de último semestre, han dedicado a narrar y memorizar la explosión que mató a más 2.700 caleños - Según datos del medio de comunicación Relator del 10 de agosto de 1957;  casi la misma cantidad de muertos que dejó el atentado a las Torres Gemelas.



“El calor era insoportable, el suelo hervía y los gritos provenientes de los escombros se incrementaban con el crepitar de la madera ardiendo”
- Testimonio recopilado en la investigación.

 

Conocimos la producción de Cali renació de las cenizas de la mano de Abrahán Gutierrez y Nicole Bravo, estudiantes que presentaron este producto periodístico como trabajo de grado y Kevin García director de la  investigación.

Kevin García
Asociado en integrante del comité directivo de CdR, Comunicador Social y Magíster en Literatura colombiana y latinoamericana. Autor del libro Raíces de la memoria. Trabajó como editor del periódico La Palabra de Cali. Actualmente es Director de la revista Ciudad Vaga. Su producción periodística ha sido reconocida con los premios Semana Petrobras y el Alfonso Bonilla Aragón.

Desde el rol de director, ¿Cómo  surge la idea de realizar Cali renació de las cenizas?

Quisimos hacer una producción de periodismo a profundidad, encontramos que las producciones contemporáneas más idóneas para hacerla era el insumo multimedial y transmedial, teníamos como referente varios proyectos idóneos de The New York Times, Washington Post y algunos trabajos a profundidad que exploran la escritura textual, sonora, fotográfica y audiovisual así como la georeferenciación en un sólo proyecto periodístico y a eso fue lo que le apostamos.

¿Cómo fue el proceso de recolección de información y tu rol en la dirección de la investigación?

Fue un trabajo Arduo, la idea era abordar este tema tan importante en la historia de la ciudad con fuentes distintas a las ya abordadas, para eso encontramos sobrevivientes de la explosión de 1956 que aún estaban en capacidad de contar la historia, se hizo una recolección de archivo, un trabajo de documentación en prensa de la época, se hizo inspección en los escenarios en los que ocurrieron los hechos y se estuvo permanentemente estudiando la expansión geográfica de la ciudad, el impacto que generó la honda explosiva y una serie de estudios para comprender la dimensión de la tragedia.

Rol en la investigación

Ayudar permanentemente, enfocar la perspectiva del trabajo, fue un equipo muy comprometido con la calidad del proyecto. Estuve haciendo edición de estilo, corrección editorial, revisando que los estudiantes estuvieran enfocados en la calidad del producto y lograr darle un valor diferencial, frente a todas las producciones que se habían hecho durante la época.

Defender el trabajo a pesar de las premuras y lograr que los proyectos logren tener una autonomía para contar con potencia una historia tan significativa para la ciudad de Cali y el país como lo fue la explosión del 7 de agosto de 1956.

 

¿Qué impacto y comentarios ha recibido de la sociedad este trabajo periodístico?

Este es un trabajo con el que creemos hacemos un aporte a la memoria histórica de Cali, que nos permitió conocer un pasado de nuestra ciudad e informar aquellas personas que habían escuchado el relato por sus abuelos, pero que no tenían un documento periodístico consistente que les permitiera tener un acercamiento a esa experiencia.

Para nosotros es muy importante que con un contenido de agenda propia que no hace parte a una coyuntura del momento podamos hacer un aporte a la memoria histórica de Cali.

Abrahán Gutiérrez
Comunicador Social-Periodista de Univalle, ganador del Premio Alfonso Bonilla Aragón en 2017, en 2015 seleccionado por el Programa Jóvenes que Cuentan la Paz de Consejo de Redacción y productor de “Petróleo y sangre: huellas del destierro” proyecto periodístico con el que  fue finalista del II Premio Nacional de Periodismo Escrito Universitario Orlando Sierra.

¿Qué retos surgieron en la producción periodística?

Surgieron varios retos, entre ellos el querer hacer una propuesta narrativa que se adecuara a un formato digital, entonces tuvimos que pensar cómo encajar los elementos gráficos y periodísticos de una forma complementaria.

La conceptualización gráfica fue un trabajo muy difícil porque no teníamos la formación profesional en este ámbito. Sin embargo, el docente de diseño gráfico Alexander Velasco de Univalle no brindó todas las posibilidades para realizar el micrositio.

Trabajar con la memoria, fue uno de los retos más grande, las personas mayores de 85 y 90 años son personas que tienen versiones diversas frente a los hechos, así que esto también fue complejo.

¿Cómo fue posible el acercamiento a las fuentes?

Más allá del acercamiento, que se logró a través del contacto con amigos historiadores de Univalle que trabajaban procesos de intervención en el Barrio Aguablanca uno de los barrios entregados a los damnificados, creo que nos volvimos, en parte, habitantes del barrio. Visitábamos antes de entrevistar, entrevistábamos, reentrevistábamos, dialogábamos. Tomábamos café, hablábamos de la vida. Terminamos siendo parte de sus vidas, al menos eso creo yo.

Se presentaron relatos en torno a las fotografías, recortes de prensa. Así generamos proximidad. Fue un trabajo de un año. Tiempo suficiente para conocernos con los habitantes y que nos abrieran el corazón; el periodismo también es de despertar sentimientos.

¿Qué enfoque quisieron dar al diseño y originalidad del producto periodístico en el micrositio digital?

Decidimos usar una paleta que generara un nexo con el pasado por eso los grises y negros. El rojo y amarillo de las tipografías tiene nexo con el fuego. Usamos herramientas interactivas diseñadas especialmente para el proyecto. Alexander Velasco fue nuestro asesor, diseñador y director del producto visual.

Las fotos a blanco y negro y el tratamiento estético de los vídeos remiten a los productos de grandes casas documentales. Visitar la página web es vivir una experiencia que da la sensación de que es un organismo en movimiento que quieres seguir explorando hasta el final. Nuestro enfoque buscó también un gran grado de interactividad.

¿Cómo ha sido la experiencia de trabajar en estos proyectos?

Excelente, estoy convencido de que en las universidades podemos hacer periodismo de alto nivel, periodismo complejo y de rigor. Como estudiante, se aprende mucho también, porque proyectos como este son en sí mismos un laboratorio de formas expresivas y de combinación de talentos múltiples. Ojalá todos los medios universitarios en Colombia le apostaran a proyectos así.

¿Consideras que ha surgido pasión por la investigación periodística?

En el equipo de trabajo, hay unos antecedentes investigativos bastante serios,  tres de los cuatro compañeros, apasionados por la investigación, hemos obtenido reconocimientos en premios de periodismo recientemente, eso habla de una existencia previa de la pasión por la investigación periodística.

Nicole Bravo
Estudiante de décimo semestre de Comunicación Social en la Universidad del Valle.  

Periodista de la Revista Ciudad Vaga, además redactora y apoyo de edición y selección de textos.  Actualmente, está realizando sus prácticas profesionales como periodista en La Silla Pacífico sede regional de La Silla Vacía su enfoque está en el cubrimiento de temas de salud,  medio ambiente y posconflicto.

¿Qué impacto social ha tenido esta investigación periodística?

Hicimos una campaña publicitaria en Facebook como estrategia inicial de difusión, esta se realizó desde la Fan Page de Revista Ciudad Vaga, conseguimos casi 6000 reproducciones en el vídeo promocional. Se alcanzaron 32000 personas. 3300 personas entraron a la web del proyecto, llevamos a la fecha 4221 impresiones, lo que quiere decir que la gente que entró a la página, leyó el proyecto. Esta semana iniciamos en Adwords.

El lanzamiento del sitio web se hizo recientemente, se espera generar una concientización del hecho histórico que muchos desconocen. Aún se está trabajando en la difusión y se han obtenido buenos comentarios, debido al desconocimiento sobre el hecho, ha sido una experiencia bastante grata. Además, ha tenido una buena acogida académica..

¿Qué aprendizajes ha dejado el trabajo realizado en la producción?

En primera instancia el aprendizaje del trabajo en equipo que nos permitió aprender a ejecutar el proyecto, dividir funciones, en esto nos dimos cuenta que no es lo que queramos hacer como periodistas, sino lo que aporta el proyecto a la comunidad, los recursos que están a nuestro alcance y el aporte que cada estudiante podía darle a este trabajo de grado. Es una oportunidad que no se da frecuentemente y que nosotros tuvimos la oportunidad de que fuera en la universidad, un trabajo periodístico que ha sido base para futuros trabajos profesionales.

¿Qué recomendaciones respecto al tratamiento de las fuentes victimas de tragedias puedes dar a periodistas que al igual que tú están iniciando en el oficio periodístico?

Ser empático, más allá de ser una fuente, es un ser humano que ha lidiado más que con la tragedia, con el incumplimiento del gobierno, hay una historia detrás de cada persona, es necesario reconocer que ellos se abren a contar y nosotros estamos para escuchar y corroborar la información.

Cuando se trata de una tragedia hay que ser muy precisos con el lenguaje, ser muy conscientes con lo que se está contando, se debe ser muy preciso tanto con el lenguaje como con los hechos. No limitarse a  recolectar información de documentos y prensa, es necesario excavar más allá de los hechos ya narrados.

Finalmente, es importante contarle a las fuentes sobre el proyecto y su rol en él, para lograr la precisión y la confianza con las fuentes.

Conoce la investigación completa aquí

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Modificado por última vez en Viernes, 27 Julio 2018 17:56