Cuando se habla del conflicto armado en el territorio colombiano, la población infantil y juvenil resultan ser las principales víctimas de este flagelo. De acuerdo con la Fundación Plan, el conflicto ha dejado 2.300.000 niños y adolescentes afectados, se calcula que un promedio de 6.000 menores han sobrevivido al reclutamiento forzado por parte de grupos armados. Sin embargo, hablar de cifras no remedia la condición de vulnerabilidad de jóvenes y niños en los lugares permeados por la violencia.