La Masacre de El Tigre, Putumayo, cambió la historia del departamento. En enero de 1999, el grupo paramilitar Bloque Sur Putumayo llegó al corregimiento y dejó una huella imborrable de dolor y miedo en la región. Fue uno de los episodios más violentos que vivió esa comunidad y, aunque han pasado más de dos décadas, sigue siendo un punto de quiebre en su memoria colectiva.
Esta es una historia que nos recuerda el precio de la guerra, pero también la fuerza de quienes deciden contarla, como lo hacen las mujeres del colectivo Violetas de Paz, quienes hablan no solo desde el duelo, sino desde la transformación. Han elegido convertir la memoria en una herramienta de resistencia y reconstrucción, usando el arte, los encuentros y las palabras para resignificar lo que vivieron. Su trabajo demuestra que recordar no es quedarse en el pasado, es usarlo para sanar y unir.
Esta historia fue elaborada con el apoyo de Consejo de Redacción (CdR).