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Decálogo para entrevistar

Tras más de 50 años de narrar y cubrir el conflicto armado colombiano, el periodismo tuvo la difícil tarea de cambiar su enfoque no solo para ayudar a la construcción de memoria histórica sino, también, para narrar desde una perspectiva de paz el conflicto y el posconflicto colombiano. Esta herramienta hace parte de la guía con #SelloCdR ‘Pistas para narrar la memoria. Periodismo que reconstruye las verdades’.

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Decálogo para entrevistar
Noviembre 26 de 2020

El conflicto armado colombiano no solo cambió las dinámicas de la sociedad en el campo, las regiones y ciudades, también lo hizo en los empleos: especialmente en el periodismo. La violencia en Colombia siempre ocupó la primera plana en los editoriales. A finales de los años 90, la Corporación Medios para la Paz realizó un análisis del papel de los medios en el cubrimiento del conflicto armado, una de sus conclusiones fue la necesidad de poner el foco en las víctimas para dejar de contar una guerra a través de los números y reportes oficiales de las instituciones.

Hoy, en épocas de posconflicto, el periodismo se ha transformado y cada vez hay más investigaciones sobre el pasado desde la voz de las víctimas. Especiales como ‘Ríos de vida y muerte’, ‘El esquivo camino a la restitución’ o ‘DDHH en el posconflicto colombiano’ son algunos ejemplos del periodismo dedicado a la construcción de memoria a través de los relatos de las víctimas.

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Sin embargo, aún hay falencias o desconocimiento en la labor de entrevistar a las víctimas del conflicto armado colombia. Por eso, hoy traemos el decálogo para entrevistar:

  1. El lugar: Encontrar un lugar cómodo en el que la persona a entrevistar se sienta tranquila es ideal para la entrevista. Por lo general y especialmente en los relatos de los familiares víctimas de la desaparición forzada, sus viviendas o mejor aún, los cuartos de ellos son fundamentales pues son espacios en los que se sienten seguros y hay objetos de su propiedad con los que ellos pueden interactuar.

  2. Identificación: Hay que ser muy claros con los entrevistados. Presentarse, aclarar el motivo de la visita, de qué medio proviene y en qué sección va a salir sin llegar a dar falsas expectativas es fundamental. Se recomienda comenzar con la frase “Su testimonio es muy importante para saber qué pasó…”.

  3. Garantías al entrevistado: Propicie un acuerdo con el entrevistado sobre los detalles a revelar en la nota: ¿Puede aparecer la dirección de la vivienda? ¿Puede aparecer la identidad del entrevistado? ¿Su imagen o la de su ser querido puede aparecer en la nota? Estos compromisos adquiridos son increbrantables.

  4. Modales previos: Asegurarse de que la cámara no incomode al entrevistado, utilizar un lenguaje sencillo y directo sin llegar a revictimizar, mirar a los ojos, ser cordial y pedir por favor en vez de dar órdenes son algunas claves que pueden ayudar a que el entrevistado se sienta más agusto durante la entrevista.

  5. Tiempo fuera: El entrevistado es la prioridad, por eso y si la persona no se encuentra agusto durante la sesión, es necesario que el periodista le recuerde que puede parar en cualquier momento. Muchas veces se comete el error de bombardear al entrevistado sin notar en sus gestos faciales o corporales, la incomodidad que produce recordar hechos que marcaron su vida. Escuchar atentamente sin presionar también es ayudar a sanar al entrevistado.

  6. El fluir de la entrevista: Sí se es cordial, educado y la persona entrevistada se siente cómoda, no será necesario que haga demasiadas preguntas pues todo irá fluyendo en la conversación. Retomar el hilo de la entrevista cuando se desvíe sin ser hostil, escuchar a la persona cuando se está desahogando aún así se haya desviado un poco del relato y parar cuando el entrevistado lo crea necesario, hará que la entrevista sea un espacio ameno para ambos.

  7. Sin juicios de valor: Existen muchas frases que el periodista menciona sin darse cuenta del daño que pueden llegar a hacer. “Pobre usted” o “Entiendo su dolor” son palabras que pueden generar más mal que bien durante la entrevista. Respete el sentir de los entrevistados y dele, sin ningún afán, los espacio en los momentos de desahogo que la persona necesite.

  8. Cuidado con las aclaraciones: Si el entrevistado se siente confundido o si por cuestiones del léxico, fechas o nombres siente que no está entendiendo alguna parte del testimonio, vale la pena volver a preguntar de una forma tranquila. Si, por cuestiones de dolor o trauma, el entrevistado no puede desligarse de la confusión, pregúntele con qué otra persona puede obtener esa información y deje que el entrevistado continúe con el resto del testimonio.

  9. Ojo con las recomendaciones: El periodista no es un terapeuta o un psicólogo: no puede darse el lujo de decirle al entrevistado qué debe o qué no debe hacer. El periodista no puede ofrecer ayudas económicas, profesionales o espirituales. La única ayuda que puede brindar un periodista es orientar a la persona sobre organizaciones que le puedan asesorar en la búsqueda de su ser querido o en la atención a su salud emocional.

  10. Cordialidad al finalizar: No se levante de la silla luego de acabar la entrevista, una vez haya apagado la cámara o grabadora, quédese un momento y siga conversando con el entrevistado, puede preguntarle por cómo se sintió o redondear detalles del testimonio aún así estos no queden registrados. Dé las gracias y asegúrese de guardar el contacto del entrevistado, un mensaje de “¿cómo ha seguido?” luego de un tiempo es necesario, así el entrevistado no se sentirá usado.

Captura de Pantalla 2020 10 15 a las 11.51.11 aCerca de ocho mil campesinos de las cuencas de los ríos Atrato, Cacarica, Salaquí y Truandó en el Chocó, huyeron de sus territorios en febrero de 1997 por los bombardeos del Ejército y los ataques de los paramilitares de las ACCU (Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá) en la denominada operación Génesis. La fotografía fue tomada en el corregimiento de Pavarandó cerca de Mutatá (Antioquia), donde se refugiaron al rededor de cuatro mil personas. Foto tomada por Jesús Abad Colorado. 

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Si quieres conocer más consejos sobre cómo cambiar el enfoque para narrar el posconflicto colombiano, te recomendamos nuestra guía ‘Pistas para narrar la memoria. Periodismo que reconstruye las verdades’.

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